Relaciones tóxicas: Como salvarse de ellas?

27 de mayo de 2020 1 Por luna

¿Tienes alguna historia que se te repita una y otra vez? ¿Hay algo que no logras cambiar en tu forma de pararte frente al mundo? ¿Sabes que tienes que transformar, pero tus intentos han sido fallidos?

Pasa mucho que las personas se enfocan en mirar la luz, creen que ahí podrán encontrar las respuestas y la paz que tanto buscan, pero la verdad, es que en la luz ya está todo claro, lo vemos, lo entendemos. Los conflictos y bloqueos están en el otro extremo, en la oscuridad, ¿te has atrevido a mirar ahí?

La sombra es ese lado inconsciente que no queremos mirar, ahí queda todo lo que hemos tirado bajo la alfombra tras años de escapar de heridas, tras vidas repitiendo aprendizajes que no queremos ver, tras herencias familiares de secretos que es mejor ocultar. Cuando miramos la sombra es un acto de gran valentía, ya que cuando nos atrevemos a mirar en esa dirección es cuando la transformación inicia realmente.

En nuestra carta astral, el foco de donde estará nuestro potencial de transformación lo indicará donde este Plutón. Planeta de la transformación, de la muerte, metamorfosis, el renacimiento. Plutón es el planeta de la oscuridad que rige a Escorpio. La oscuridad escorpiana es el agua más profunda de nuestras emociones, el caos en el cual la mente ya se ausente y todo solo fluye. A veces en calma, a veces en torbellino.

Si quieres cambiar algún aspecto de tu historia, esos patrones que sabes muy bien (aunque muchas veces queramos negarlos) es necesario entrar a la cueva de tu sombra de la mano de Plutón, ir a tus aguas escorpianas y ver que se esconde ahí.

No se evoluciona mirando la luz, se evoluciona mirando aquello que evades. Mirar tu oscuridad: conectar con ella, profundizar de verdad, transitar ese espacio e integrándola a tu luz.

Es de Valientes mirar y atravesar la sombra ¿Por qué? Porque duele, porque llevamos miles de años arrancando de ella, porque nos hace vulnerables, porque mirarla por sobre todo implica abrirse al cambio. Cuando una oscuridad pasa a la luz algo de ti muere, y avanza. Algo se mueve. Y el movimiento esta fuera de nuestro control. Mirar la sombra es iniciar una transformación que no tienes claro a donde te llevará…

Para entrar a la sombra, necesitas primero conectar con el sentir. La oscuridad es nuestra energía femenina, son las emociones y el cuerpo, es lo inconsciente, todo eso que representa nuestra amada Luna. Se repiten las historias porque esa oscuridad inconsciente está constantemente atrayendo situaciones en la materia que se parecen (a veces se pasan para ser idénticas) con tal de que finalmente aprendas. Y las traerá una y otra vez, hasta que finalmente alumbres esa oscuridad.

Hay una forma de saltarse esa repetición de la historia, por así decirlo, y es voluntariamente atreverte a mirar esa oscuridad, con voluntad y consciencia. Tienes dos opciones, la vuelta corta y la vuelta larga. La vuelta corta, es armarte de valentía y coraje, ponerle voluntad y atravesar tu sombra para iluminar y evolucionar. O la vuelta larga, ser víctima de tu sombra, ignorar tu proceso y dejarle al universo que orqueste un contexto que te obligue a evolucionar. ¿Cuál puede ser ese contexto? Relaciones toxicas, que te echen de un trabajo, un accidente, una enfermedad, una estafa… y bueno, sigan ustedes. Vuelta corta o larga le digo, porque finalmente llegas al mismo punto, el tema es que dependerá de ti, si te demorarás y le abrirás la puerta al drama innecesario, o avanzarás hacia donde igual llegaras.

Tú… ¿Qué vuelta eliges?