En este último tiempo se ha construido un bonito movimiento de terapias y talleres que se realizan por el famoso “aporte voluntario”, y me gustaría dedicar esta entrada a una reflexión que me da vueltas entorno a este tema, compartir mi visión y aportar desde ahí a darle una nueva mirada a como nos relacionamos con el dinero.
Recuerdo que cuando empecé acercarme a los Círculos de mujeres, talleres y terapias, mi relación con la abundancia era… por decirlo de algún modo … compleja jajaja y me agradaba el tema del aporte voluntario porque sonaba algo así como “casi gratis”, el tema es que cuando iba, terminaba un poco angustiada porque esa amplitud del aporte voluntario generaba un fuerte cuestionamiento en mi cabeza: ¿Cuánto ¡mierda! es en pesos el famoso aporte voluntario? Sobre todo porque veía que la mayoría dejaba $1.000 o $2.000 y yo sentía, que lo que había recibido en esos espacios, tenía un valor mucho más alto que eso. Sentía que quedaba en deuda, o algo así.

Comprar-oro-en-chileMi ansiedad bajaba cuando ese “Aporte voluntario” al menos decía en el evento: “Aporte voluntario sugerido: $2.000”. Era como “Uff, ya se más o menos donde pararme para “pagar”, esto tiene un precio.
Somos hijos de un sistema económico que está diseñado para que constantemente nos estemos situando desde afuera para valorar lo que hacemos y el Ser-vicio que entregamos.

Servicio, es una palabra que generalmente asociamos a la compra cotidiana de los haceres que ofrecen en empresas, pero miren que pasa cuando separamos esta palabra:
Ser: Mi alma se expresa tal cual es.
Vicio: Lo hago una y otra vez.

“APORTE VOLUNTARIO”: CUANTO ES Y DE QUÉ HABLAMOS.Estamos programados en una lógica transaccional donde recibimos y entregamos el dinero automáticamente sin dedicarnos a comprender que pasa en ese proceso.

El billete y moneda, el dinero en sí, surge como un símbolo de la energía que se desprende de nuestros haceres, surge como un símbolo que busca facilitar el intercambio de lo que hago, por lo que sea que yo necesite o quiera en mi vida. Desde ahí cuánto dinero recibo, es símbolo de cuanto estoy dispuesto a recibir y cuanto estoy entregando al mundo.

Yo Pago, el Precio estipulado para el producto y/o servicio. Lo leo y suena… racional, calculador, estratégico.
Yo Retribuyo, el Valor de tu trabajo y lo que me entregas. ¿Cómo les suena?

Nuestro lenguaje crea realidades, y el lenguaje que estamos creando entorno al intercambio de lo que hacemos, tan teñido de este sistema capitalista, nos desconecta de lo que realmente se produce en el intercambio.
Cuando yo recibo un producto o servicio de alguien, estoy recibiendo el tiempo y energía invertida por esa persona, horas de estudio, perfeccionamiento, práctica y por sobre todo vida. (valoremos la vida, por favor) y desde esa percepción, ¿Cuánto estaremos dispuesto a retribuir?

El “Aporte voluntario” para mí, se ha vuelto una linda forma de revolución económica, silenciosa y lenta, porque sobre todo no hemos levantado un discurso frente a cómo surge esto, lo que implica y simboliza. El aporte voluntario nos invita a detenernos y ponerle desde nuestro corazón un valor a lo que estoy recibiendo, me invita a dejar de automatizarme y responder a lo que el sistema me dicta. ¿Cuánto valoro aquello que recibí?

El valor tiene que ver con cuanto llena en mí, cuanto me mueve, cuanto me sana, cuanto me facilita la vida, cuanto disfrute me genera, cuanto descanso, relajo…

Me invita a pensar: ¿Cuánto valgo, para invertir ese Ser-vicio y/o producto en mi bienestar-disfrute-gozo? ¿Me lo permito?

Parándome desde esta reflexión, cuando voy a una actividad de Aporte Voluntario, ya no pienso en cual fue el valor que establecieron, pienso, evaluó y sobre todo siento, cuanto fue que me removió internamente, lo que recibí… y desde ahí lo valoro en la moneda que establecimos para relacionarnos. Cuando empecé hacer esto, deje de sentirme en deuda al irme de esos espacios. Claro está, el intercambio de esa manera se equilibraba.

El sistema nos ha desconectado tanto de adentro, dándonos dictámenes del precio de las cosas, que energéticamente nos deja con una deuda acumulativa por no retribuir desde el corazón a quienes nos van entregando día a día…

Mi invitación es a que retribuya desde el corazón, evalué internamente cuanto recibió y que quiere entregar a cambio, como lo valora… Entregue dinero, o también haga un trueque, de servicio, comida, producto. Eso sí, si no es dinero, pregunte primero si quien le entrega está dispuesto a recibir esta modalidad. Y si le dice que no, respete y no se lo tome personal. Es válido, y es necesario respetarnos esas decisiones sin juicios, el valor personal es algo que debemos cuidar-nos.

En pequeños actos, vamos construyendo granito a granito de arena una cultura donde valoremos nuestra energía, nuestro trabajo y lo que somos. Aquí contribuyo con esta entrada, ¿usted, con que contribuirá?

trueque-egipto

3 thoughts on ““Aporte voluntario”: Cuánto es y de qué hablamos

  1. You can certainly see your expertise in the work you write. The world hopes for even more passionate writers such as you who aren’t afraid to mention how they believe. Always go after your heart. “History is the version of past events that people have decided to agree upon.” by Napoleon.

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